Lunes #97 - Respete mi tiempo, respete su tiempo.

Historia 1: Carlos y Juan quedaron se saludaron en la calle, hablaron rápidamente de un proyecto y quedaron en profundizar del mismo una semana después a las 5 p.m. en una cafetería de Chepe. 

El día llegó y desde la mañana Carlos sabía que no iba a asistir a la reunión. Decidió también darle tono de emergencia a la situación y decirle a Juan media hora antes de las 5 que no iba llegar. “Me va a entender. ¡Me tiene que entender!”, pensó Carlos. 

Juan salió de una reunión veinte minutos antes para poder verse con Carlos. Llegó al café, pidió su bebida preferida y fue ahí donde se llevó el golpazo: “Mae, sorry ahí, no podré llegar. Se me complicó todo”.

Historia 2: Lucía le escribe a Tomás invitándolo al estadio en la noche, Tomás le dice que sí y corre para terminar sus pendientes. Son las 6 p.m. y el partido empieza en dos horas, Tomás no ha recibido indicaciones de Lucía para ponerse de acuerdo con respecto a donde verse.

Faltando 15 minutos para las 8 de la noche Tomás recibe el siguiente mensaje de Lucía: “¡Sorry mae, me dormí! ¡Se me fue, en otra será!”.

Historia 3: Tatiana y Melissa habían quedado desde hace tres días en ir a comer para así hablar del proyecto final del cuatrimestre en la u. El día de la reunión en horas de la tarde las dos tienen la siguiente conversación:

-Tatiana: No voy a poder ir en la noche. Una amiga me invitó a un concierto y no puedo dejar pasar la oportunidad.

-Melissa: Hey, pero habíamos quedado ya.

-Tatiana: ¡¿Diay?! ¿Yo qué iba a saber? Me dijeron así de improviso.


En las tres situaciones una persona valora su tiempo y otro no. En las tres situaciones una persona toma en serio los compromisos y la otra no. 

Es responsabilidad nuestra darle a nuestro tiempo el valor que creemos que se merece. Lo que no nos corresponde es desvalorizar el tiempo de los demás. Mi día y mis minutos son los mismos del vecino.

Cada uno invierte su tiempo en lo que desee y como desee, pero eso no significa que debemos asumir que los demás harán lo mismo que yo hago.

Si empezamos a valorar nuestro tiempo y a darle una prioridad a nuestras actividades cotidianas aprenderemos a valorar el tiempo de los demás.

¡Qué tengan un épico lunes! - Esteban

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Esteban Masís

Esteban Masís