Lunes #92 - Devuelva el reloj.

• Es domingo en la madrugada, tiene que presentar un trabajo de la universidad para el lunes en la tarde y no ha avanzado nada o muy poco.

• Es domingo en la noche, tipo 9 p.m., y necesita pagar ¢100.000,00 a más tardar el lunes en la noche.

• Su hijo le dijo que tiene que llevar una exposición al cole el lunes en la tarde y que se le había olvidado contarle.

• Pasó todo el fin de semana enferma y no pudo estudiar para el examen del lunes.

¿Qué tienen en común esas situaciones? 

Que está al filo de la navaja y no las ha hecho. Que todas son situaciones que estresan y probablemente necesitará de un buen rato para resolverlas.

Hay otro factor en común: todas involucran al día lunes.

¡Pero no odien el lunes! El lunes no tiene la culpa. Úselo a su favor.

¿Cómo? 

Aproveche que es lunes. Ríndase ante el domingo. Reconozca que ya no puede hacer nada más que descansar… ¡Descanse! Es muy probable que ese domingo le cueste conciliar el sueño, pero puede proponerse descansar un poco y levantarse el lunes bien temprano para elaborar un plan de acción.

El lunes es un día para empezar, para resetear el trajín que dejaron la semana y el fin de semana anterior. Un día para hacer borrón y cuenta nueva. Para tratar de corregir y enmendar errores.

Ahora bien, dejemos la tragedia de lado. Digamos que usted descansó el fin de semana. Se pegó la fiesta el sábado y el domingo está cansado. Lo que lo lleva estar indispuesto pensando que le faltan más horas para empezar la semana(semana que empieza un lunes, no un martes); o bien, se fue de paseo todo el domingo y va llegando a su casa muy tarde. 

Lo primero que piensa es: ¡mañana es lunes! No quiero volver a la realidad del trabajo, de la semana.

Realidad que al fin y al cabo nosotros mismos hemos permitido que sea así; buena o mala, pero que para bien o para mal se puede cambiar.

Mejor llegue a su casa, desconéctese del mañana, cierre los ojos y deje que la mañana del lunes le vaya aclarando el panorama.

Devuelva el reloj a cero, dejo lo demás de lado y dele.

Hágale caso a un autor de un libro muy sabio, que dijo que “Cada día tiene su propio afán”.

¡Qué tengan un épico lunes! - Esteban

Esteban Masís