Lunes #113: Ningún día es perfecto, pero todos son buenos

Estoy escribiendo esto a las 5.30am del lunes 11 de diciembre. No tengo electricidad en mi casa desde ayer a las 11am y en mi oficina parece que tampoco hay. Afuera parece “Mordor” y no pudimos dormir muy bien porque el viento hace que todo en el tercer piso, donde está nuestro apartamento, suene como la gradería del Saprissa en día de clásico. Estoy peleando una batalla mental para ver si me animo a bañarme. Ya ayer me tocó, pero a medio día, no es tan feo. En fin, no es un comienzo perfecto para mi lunes.

Dan ganas de no hacer nada hoy. De volverse a acurrucar dentro de las cobijas con la almohada de dona y el perrito calientito. Es 11 de diciembre, de por sí ya no hay tanto brete, todo el mundo trabaja a media máquina. De por sí, la gente entendería que hoy no se trabaje como los otros días porque todos están viviendo este frente frío con vientos huracanados. Obvio me entenderían si no subo el artículo o mando el email. Obvio yo me perdonaría por no entrenar o no avanzar en mis proyectos.

¿Qué raro eso, verdad? Que esperamos que todas las condiciones estén perfectas para hacer las cosas. Esperamos que no haya ningún inconveniente para poder dar el máximo esfuerzo, para poder andar de buen humor, para poder ser disciplinados. Y nos justificamos rapidísimo. Somos los mejores en manifestar una excusa de la nada para no sentirnos mal al respecto.

Es raro porque no hay un solo día en nuestras vidas donde todo se alinea perfectamente. Siempre va a haber algo que no está sincronizado con todo lo demás. Puede haber hambre, presas, cero electricidad, mucho frío, mal humor hasta pueden ser las acciones de otras personas que no podemos controlar o las noticias. No sabemos que nos va a traer cada día, lo único cierto es que ningún día se va a alinear perfectamente.

Lo épico es que nosotros podemos tomar la decisión de esforzarnos aunque no todo esté perfecto. Podemos decidir escribir un artículo en el celular porque la computadora está descargada y subirlo, aunque sea un trajín porque las tildes y el autocorrect hacen lo que les da la gana. 

Pero lo hicimos. 

Podemos escoger aprovechar el día en la oficina en vez de ahuevarnos porque es lunes y hace frío y hay gente de vacaciones. Podemos ayudar a otros, podemos entrenar, podemos comer bien, podemos hacer cualquier cosa que queramos hacer aunque las circunstancias no sean perfectas ese día. 

¿Se acuerdan de algún día épico que hayan tenido? Bueno, ese día estoy seguro que pasaron cosas malas, que algo no estaba perfecto. Pero a) o no se acuerdan de esas cosas porque no valen la pena o, b) esas cosas malas son lo que hacen que la historia sea épica.

Aprovechen el día. Aprovechen que no hay luz para bañarse con agua fría a las 5.45am y probarse a ustedes mismos que pueden hacerlo. Aprovechen todos los días aunque la situación no sea óptima, porque nunca va a ser óptima, pero siempre va a ser buena.

¡Qué tengan un épico lunes! - Juan

Juan Muñoz