Lunes #116: El mejor consejo me lo dió mi papá

El mejor consejo que les puedo dar no es mío. Es de mi papá. Él me dio este consejo hace no menos de 5 años pero no más de 7, el año exacto no lo recuerdo, pero sí recuerdo el momento de mi vida en que me lo dijo. Yo estaba tratando de entender qué hacer con mi vida, ya había pasado la etapa de “todo me vale un pepino” y estaba tratando de entender quién era yo, qué podía hacer y cómo podía crear algo con eso.

No tenía 22 años en esta historia, aunque así parece. Tenía entre 28 y 30 años. Viejo para muchos estándares, por lo menos “viejo” para no saber qué hacer con mi vida. En ese momento me sentía así: viejo e inútil por no estar viviendo la vida estructurada que se espera de nosotros a esa edad.

Cómo yo nunca saqué mi título de Ingeniero Civil (no terminé la tesis) y lo que yo quería hacer lo estaba aprendiendo solo (creatividad, branding, negocios, emprendimiento y startups) me costaba mucho entender cómo iba a lograr crear una vida interesante y valiosa. Cuando pensaba en mi vida en el futuro me veía trabajando en algo que no quería hacer (y donde tuvieran la gentileza de contratarme, por no tener título). Tal vez podría comprar una casa algún día o un carro, o tal vez no, pero lo que más me ahuevaba era pensar que iba a tener 40 años e iba a trabajar haciendo una cosa equis ahí que ni me importaba. Me daba pavor darme cuenta que nunca había hecho - y que tal vez nunca haría - nada que generara valor, que importara, que importara para otros y, sobre todo, que me importara a mí.

En medio de ese par de años donde estaba dando mis primeros pasos - todos fallidos - para encontrar qué hacer, me senté a hablar con mi papá. Mi papá siempre me ha apoyado a mí y a mis hermanos pero le costaba mucho entender por qué ninguno de sus hijos trabajaba en la profesión digna que habían estudiado (un ingeniero, un abogado y una administradora) y más bien andaban por el mundo haciéndose la vida más difícil de lo que tenían que hacérsela. No era fácil pedirle consejos de este tema, entonces no fue fácil ese día sentarme a hablar con él.

Le expliqué que quería hacer muchas cosas, que tenía estas ideas, pero que también sabía que tenía que comer. Le conté de mis miedos, le dije que yo quería mantenerme solo, pero que mis ideas de emprendimiento no iban a permitir eso por ahora y que me daba miedo conseguir un trabajo “tradicional” y dejar todo de lado y ser infeliz por el resto de mi vida. Pero por otro lado, le dije, no quería esconderme detrás de ser emprendedor para tener una excusa de nunca salirme de su sombrilla.

Él me escuchó todo, me dejó hablar, me vio siempre a los ojos y con una serenidad y sabiduría que no sé si es fingida o real, pero que definitivamente caracteriza a los Muñoz, me dijo: “usted puede hacerlo todo”.

Me quedé bateado. Por un lado mi papá me estaba dando su validación, me estaba entendiendo y me estaba diciendo que él creía que yo podía lograr hacer lo que yo quisiera, pero por el otro lado yo no entendía si era que el señor no me había escuchado la hablada. No era tan fácil. 

“¿Cómo? Explíqueme.” Le pedí que me explicara, pasando por la pena de no entender algo que parecía en el momento que tenía que haber entendido.

“Sí, hagalo. Sólo hágalo. Hágalo todo. You can figure it out.” Me explicaba mientras sonreía. A veces hablábamos en inglés y creo que el creyó que si cambiaba de idioma yo lo iba a entender mejor. Y tal vez sí lo entendí mejor porque ahí se acabó la conversación y yo quedé días de días, meses de meses y años de años con esas palabras en la cabeza. Hasta el día de hoy.

Yo puedo hacerlo todo. 

Obviamente no puedo hacerlo todo literalmente. Por más que quiera ser cantante ya mi esposa me ha dejado muy claro que no lo voy a lograr. Pero puedo encontrar la manera de hacer las cosas que quiero hacer, aunque no sea de la manera que normalmente se haga. I can figure it out.

Puedo dirigir una incubadora de negocios de una de las empresas de telecomunicación más grande del mundo y al mismo tiempo puedo hacer consultoría de negocios y dar servicios de creatividad para empresas, mientras doy clases de CrossFit en el gimnasio de “sólo mujeres” que comencé con mi esposa con la que me casé después de que le propuse matrimonio a los 4 meses de conocerla.

Y ahora voy a ser papá y quiero pasar tiempo con mi hija durante el día, quiero que esté a la par mía y además quiero seguir haciendo todo lo que hago. Tengo ideas que quiero ejecutar este año, tengo metas deportivas que quiero alcanzar y todavía no sé como voy a lograrlo todo. Pero yo sé que yo lo puedo hacer. 

También sé que no va a ser fácil. Sé que tal vez voy a hacer muchos experimentos y la mayoría van a fallar pero sé que de alguna manera lo voy a lograr. Sé que voy a tener que sacrificar sueño o mejengas o viajes o carros. Sé que va a ser cansado, pero sé que va a valer la pena. Sé que mucha otra gente va a pensar que es raro tratar de hacer esas cosas en vez de seguir la ruta normal.

I can figure it out.

Muchos de ustedes están en lugares similares en sus vidas. Quieren hacer más cosas, quieren mejorar, quieren hacer algo que no es “normal”, sienten que quieren intentar, pero además tienen que cuidarse a ustedes o una familia. Sé que da miedo o que es tan abrumador que es mejor resignarse, pero les puedo decir que si yo he logrado lo que he logrado, ustedes definitivamente también pueden. Sólo tienen que comenzar el 2018 con la mentalidad correcta. 

El mejor consejo que les puedo dar no es mío. Es de mi papá. Usted puede hacerlo todo. Just figure it out.

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¡Qué tengan un épico 2018!

¡Qué tengan un épico lunes!

- Juan

Juan Muñoz