Lunes #114: Cada lunes es 1/52 de su cumpleaños.

El sábado cumplí 35 años. Mi “fiesta” fue entrenar con mis amigos y almorzar con mi familia - cumpleaños de viejo me dijeron por ahí. Cumpleaños de viejo no, cumpleaños diferente sí. He celebrado muchísimo más otros años, he tenido más personas alrededor en otros años y he recibido más regalos en otros años, pero este año lo disfruté más. Este cumpleaños fue el mas feliz que he tenido y creo estar entendiendo por qué. 

En nuestro cumpleaños celebramos un año más de mi vida, pero ¿qué significa eso? ¿Es celebrar que el tiempo pasa? ¿Es un día para festejar y tratar de sentirnos jóvenes aunque sabemos que somos más viejos? ¿Es una oportunidad para ser la celebridad del día y que nos festejen a nosotros? Pues sí, claro, es todo eso ¡y eso es épico! Pero creo que lo que lo ha hecho increíble para mí este año es que ha sido una oportunidad de pensar, analizar y celebrar la manera en que viví este año de mi vida.

Este año ha sido el que más he logrado crecer. Hice cosas que nunca creí que iba a poder hacer. Hice muchísimo trabajo personal e introspectivo sobre mi trabajo, mis relaciones, mis debilidades y fortalezas. He sido más constante este año que lo que he sido en los otros 34 años de mi vida. He creado una familia más fuerte, una base de amigos más fuerte y negocios más fuertes. Pude ponerme metas y trabajar para cumplirlas - aunque no se cumplieran unas y otras cambiaran en el camino. Me dieron las mejores noticias del mundo y unas bien malas. Tuve buenos momentos personales y malos momentos económicos. En muchas situaciones siento que actué bien y en las que no actué bien siento que aprendí. Siento que tomé lo bueno de manera épica y aproveché lo malo para crecer. Siento que puse el ejemplo para alguna gente y usé a otros como ejemplo. Siento que ha sido el año más consciente que he tenido.

Y este análisis me ha puesto a pensar que nuestro mundo está estructurado de tal manera que pensamos en años. El 2017 fue bueno o malo. Mis 34 fueron así o asá. Pensamos en metas para un año, pensamos en los gastos a final de año. Pensamos en vacaciones una vez al año. Pensamos en celebrar nuestra vida una vez al año. Es chiva, un año es suficiente tiempo para haber acumulado muchos eventos dignos de análisis pero no es tanto tiempo que a uno se le olvida qué pasó. Nuestro cumpleaños, año nuevo, el aniversario de bodas, todos excelente momentos para celebrar y analizar y planear. ¿Pero que tal si hiciéramos eso mismo todas las semanas?

Este proyecto de celebrar los lunes me ha enseñado el valor de una semana. Que en tan solo 7 días se pueden aprender miles de cosas. Que se puede usar cada día de esa semana para aprender, crecer, cagarla y arreglarla. Y son esos días que se suman y los que se celebran al final del año o en el cumpleaños. El problema es que a veces pensamos tanto en el año, que ignoramos el día y la semana.

Podríamos usar cada lunes para celebrar la semana anterior. Podríamos usara cada semana analizar la anterior, aprender, disfrutarla y ponernos las metas de la semana que viene. De hecho, podemos usar cada día para analizar el anterior. ¿Qué pasaría si usamos cada lunes como una “fracción de cumpleaños”? ¿Qué pasaría si celebramos a la gente que está alrededor nuestro todas las semanas? ¿Si hacemos un recuento de lo que salió bien y lo que salió mal?

La verdad no sé pero yo prefiero tener un mini cumpleaños, una cincuentaydoseava parte de cumpleaños, cada semana que esperarme 365 para celebrar, para analizar y para aprender.

Aprovechen todos los lunes para celebrar su vida, para celebrar como están viviendo esa vida y si no creen estarla viviendo bien aprovechen el lunes para planear cambiarlo. Cada año está hecho de 52 semanas y cada semana de 7 días, todos cuentan.

¡Que tengan un épico lunes! - Juan 👊💥

Juan Muñoz