Lunes #135: No tiene que saber qué hacer, pero tiene que hacer algo

¡Segundo lunes siendo papá!

Obvio no tengo que contarles acerca de la montaña rusa de emociones que ha sido esto, pero ¡ha tenido de todo!

  • Felicidad extrema
  • Miedo
  • Mucho miedo
  • Miedo paralizante
  • Inseguridad
  • Confianza
  • Exceso de confianza
  • Encontronazo con la realidad
  • Amor puro
  • Incertidumbre

Y la lista es mucho más larga. Pero quiero enfocarme en el último: la incertidumbre.

A nadie le enseñan a ser mamá o papá, entonces todas las cosas que pasan son nuevas. Con la excepción de alzarla y cambiar un pañal (que tal vez algunos hayan hecho antes) todo es nuevo y todo da miedo y uno no sabe si las cosas están bien o mal y no sabe qué hacer.

A veces lo que hay que hacer es calmarse y no hacer nada. A veces hay que activamente hacer algo: llamar al pediatra. ¿Pero cuál hago? 

Nota: los pediatras son caros pero deberían de ganar más plata. Paz y yo lo hemos bombardeado de mensajes a todas horas y todos los días. Pobre.

Esta incertidumbre con Antonia me puso a pensar en las otras cosas en la vida en las que sentimos eso, que no sabemos qué hacer. 

Con Antonia no hay mucha opción, ¡hay que actuar! La decisión es fácil. Pero con nuestra vida de adultos no es tan fácil. Es muy fácil no actuar porque la mayoría de las cosas que nos producen inseguridad o incertidumbre no son de vida o muerte.

  • Comenzar ese blog
  • Odio mi trabajo
  • Hacer música y subirla a SoundCloud
  • Salir de una deuda
  • Ponerle más a mi negocio
  • Tener conversaciones difíciles con clientes
  • Tener conversaciones difíciles con jefes

Todas son cosas que generan incertidumbre: no sé qué hacer ni como atacarlas, pero además son cosas que no son de vida o muerte entonces la mayoría de las veces no nos vemos forzados a actuar hasta que es demasiado tarde.

No vengo a decirle que tienen que saber qué hacer en esas situaciones, para nada. Creo que es casi imposible siempre saber qué hacer, además tomando en cuenta que cada situación y cada persona es distinta. No se puede tener una sola respuesta. 

Lo que sí vengo a decirles es que hay que actuar.

Hay que hacer algo, lo que sea. Tratar de mover la aguja para donde la quiero mover aunque no tenga ni la más mínima idea de si lo que estoy haciendo va a funcionar o no.

Es nuestra vida, ¿por qué creemos que no hacer nada es buena opción? Después nos damos cuenta que pasaron 5-10-15-20 años y estamos en el mismo lugar, con los mismos problemas y mismos miedos. No, nadie quiere eso.

Mi hija podría estar en peligro severo si yo no actúo, pero a ustedes nos les va a pasar nada severo si no le dicen a su jefe que quieren subir de puesto o si no comienza el negocio de pan de banano que quería comenzar. Pero tampoco van a crecer, no van a ganar nada, no van a aprender, no van a disfrutar de tratar de solucionar ese problema.

La vida está llena de incertidumbre, pero la respuesta no es quedarse quieto. La respuesta es moverse, ejecutar, actuar aunque estemos cagados del susto y no sepamos si estamos haciendo lo correcto.

Los dejo porque tengo que ir a mandarle un mensaje a nuestro pediatra, pero ustedes hoy: ¡actúen! No importa si la cagan, ¡hagan algo!

¡Que tengan un épico lunes! - Juan

Juan MuñozComment