¡No estamos cuidando el alma de nuestro negocio!

Somos emprendedores. Eso significa que nuestros negocios son nuestros bebés. Literalmente, tienen nuestro ADN, compartimos lo que nos hace latir. Los creamos y cuidamos como si fueran nuestro carne y hueso y esperamos que crezcan y desarrollen todo su potencial. Los amamos y nos da miedo perderlos, pero lastimosamente no estamos cuidando el alma de nuestro negocio y sin el alma no puede existir.

¿Cuál es alma? No es la personalidad ni la cultura, es lo que lo hace vivir: ingresos recurrentes. Más concretamente ingresos mensuales recurrentes.

Los ingresos mensuales recurrentes son una manera increíble de tener cashflow o flujo de caja predecible.

¿Han escuchado del flujo de caja/cashflow?

Todos los contadores están obsesionados con ese término y todos los emprendedores o dueños de negocio deberíamos de estarlo también.

A un nivel muy básico el flujo de caja es la cantidad de dinero que está entrando y saliendo de nuestro negocio mensualmente, o sea, la cantidad de dinero que “fluye”. No vamos a entrar en temas contables, pero básicamente:

  • El dinero fluye hacia adentro (Ingresos, I) en un negocio gracias a clientes que están pagando por productos o servicios consumidos. Si el cliente no paga en el momento, parte de ese flujo positivo viene de esos pagos que se convierten en cuentas por cobrar.

  • El dinero fluye hacia afuera (Gastos, G) en un negocio por gastos de operación, alquiler, pagos de préstamos y otras cuentas por pagar.

Siendo emprendedores estoy seguro que a veces sentimos que lo que más hay es flujo hacia afuera, pero en un mundo ideal queremos que se cumpla la siguiente relación:

Suma de Ingresos > Suma de Gastos

Esto nos generaría un cashflow positivo. Hay más dinero entrando que saliendo.

Un cashflow positivo significa que tengo suficiente dinero para cubrir los gastos mensuales del negocio.

Por eso creo que el cashflow es el alma del negocio. Las puertas de un negocio podrían estar abiertas con cashflow negativo (pidiendo préstamos para pagar gastos, etc.) pero no tiene alma que lo permita florecer.

Cashflow para tomar decisiones

El cashflow me permite tomar decisiones.

Si tengo un cashflow negativo o neutro entonces puedo tomar decisiones que incrementan las ventas y reduzcan los gastos para intentar hacerlo positivo y asegurar que pueda operar mi negocio.

Por el otro lado, si tengo un cashflow positivo, o un superávit, puedo tomar decisiones para buscar optimizar mi negocio y aquí es donde está la clave.

Si al final del mes hubo más dinero entrando que saliendo puedo tomar muchísimas decisiones, pero veamos 4 ventajas básicas que tiene el cashflow positivo:

  • Puedo invertir en maquinaria, personal o entrenamiento que mejore el rendimiento de mi negocio o que permita ofrecer más productos y servicios.

  • Puedo invertir en Investigación y desarrollo para tratar de crear nuevas fuentes de ingreso en el futuro.

  • Puedo cubrir gastos de un mes en el que no se cumplieron las metas de ventas y me permite “sobrevivir”.

  • Puedo “ahorrar” ese dinero para aumentar el las utilidades de los socios a final del año fiscal.

En mis años trabajando con emprendedores me he dado cuenta que este concepto no es para nada difícil de entender. De hecho, puede ser que al estar leyendo esto hayan pensando que es muy básico.

Pero OJO: la gran mayoría de emprendedores y dueños de negocio no están haciendo este análisis del todo. Pasan los meses pagando los gastos que lleguen apenas lleguen, viviendo de una cuenta por pagar a otra, de una venta a la que sigue, para poder respirar.

¿Cómo podemos reducir el estrés de vivir así? Puede hacer un análisis de los últimos 3 o 4 o 6 meses de su negocio y ver el cashflow de cada mes por separado y del período en general. Si es positivo, épico, puede tomar decisiones de negocio para utilizar ese superávit de la mejor manera, y si es negativo es el momento de identificar gastos que se puedan reducir y definir esfuerzos de ventas que generen un flujo positivo.

Si hacen esto van a estar en el top 10% de emprendedores y van a mejorar muchísimo el futuro de su negocio.

¡El único problema con esto es que si tenemos un flujo negativo no podemos hacer nada al respecto! ¿Por qué? Por que el análisis lo estamos haciendo a posteriori, o sea, ya la pérdida la tuvimos, y si tuvimos ganancia, ¿será que pudimos haber tomado mejores decisiones sabiendo que íbamos a tener esa ganancia?

Conclusión

Analizar el cashflow al final del mes es mejor que nada, ¿pero no sería chiva poder predecir el flujo para poder tomar mejores decisiones y minimizar pérdidas o maximizar ganancias?

Podemos hacerlo. Podemos predecir con algún grado de certeza el flujo de cada para un período futuro determinado. La mejor manera de hacerlo es generar ingresos mensuales recurrentes.

Parte 2

Si quiere conocer más sobre ingresos mensuales recurrentes y cómo tratar de generarlos en su propio negocio lo único que tiene que hacer es mandarme un email a juan@poom.cr y le mando el próximo artículo en esta serie.

Juan Muñoz